La Inteligencia artificial y la medicina

La Inteligencia artificial y la medicina

Hoy no quiero hablarte de grandes estudios sobre Inteligencia Artificial aplicada a la medicina para la cura de enfermedades raras, mejora del Parkinson, operar con gafas de realidad aumentada ni nada de eso. Hoy me gustaría hablar de algo bastante más prosaico y que, a la vez, debería estar ya en nuestras manos. Se trata de aplicar sencillas modelos de lenguaje grande, Inteligencias Artificiales, que asistan al médico de familia, al médico de atención primaria.

Hace unos días leí este artículo de El País (requiere suscripción) de se habla de programas que ya están desarrollados a falta de pruebas y de implementarse en los centros de salud. Por desgracia, me temo que tardaremos muchísimos años en verlo, ojalá me equivoque.

Inteligencia artificial en la medicina: el concepto

Básicamente se podría decir que se trata de lo que Microsoft está denominando copiloto. Un asistente que trabaja junto al médico, no lo sustituye en ningún momento, y que le ayuda a tomar decisiones. Está pendiente de lo que el paciente dice y lo va transcribiendo a un informe de la visita. No sólo lo transcribe si no que lo «traduce». El ejemplo que ponen es el típico «es que me duele mucho la cabeza» y el asistente transcribirá en el informe algo como «el paciente sufre cefalea intensa» y cosas similares.

El médico podrá estar escuchando y atendiendo al paciente mientras le cuenta, haciendo preguntas y todo esto irá a parar al informe de consulta que preparará el copiloto formado en medicina. El médico será el encargado en todo momento de hacer el diagnóstico pero el también estará asesorado por la Inteligencia Artificial.

Si tiene que recetar un medicamento se le sugerirán varias opciones, acorde además con el historial del paciente. Tanto medicación actual como posibles interacciones que haya tenido antes con algunos principios activos que se haya tomado antes, ya sean positivas o negativas. Incluso le podrá recordar al médico que este paciente ya sufrió tales o cuales síntomas hace un tiempo que pudieran estar relacionados con lo que hoy le cuenta. Una ayuda impagable.

Personalizando la atención

Esto te puedes imaginar que es de una ayuda increíble. Cuando un médico ve 20, 30, 40 pacientes al día, es imposible tener memoria de todo. Es incluso imposible que revisando de una forma rápida el historial no se le escape algo. Algún detalle que, unido a lo que le cuenta hoy, puedan guiarle a diagnosticar mucho mejor. La IA tardará nada en hacer una revisión exhaustiva de todo lo que hay en el historial, no sólo las 2-3 últimas visitas, y detectar cualquier incidencia.

El médico podrá estar mirando a la cara al paciente, añadir alguna nota que crea conveniente, hacer una revisión de lo que la IA sugiere y siempre tendrá la última palabra, con mucha más información.

La idea, por supuesto, no es ni sustituir médicos ni que vean más pacientes, sino que las consultas sean más personales y en el tiempo que dedican puedan dar una atención más completa. Esto es totalmente posible y hoy en día está desarrollado, a falta de los medios y las pruebas para ponerse en marcha, ahí viene lo complicado.

Eliminando burocracia

Por supuesto, no olvidemos que el médico puede derivar al paciente a especialista o requerir pruebas adicionales. Analíticas, radiografías, lo que sea. El mismo sistema podría darle la cita sobre la marcha, consultando las agendas y sugiriendo los huecos disponibles. El médico las confirma y a su vez agenda en la consulta del médico de familia la visita del paciente para ver los resultados. Todo esto ni que decir tiene que integrado con sistemas como Click Salud o la Carpeta Ciudadana, que hagan que todas esas citas estén automáticamente en el calendario del paciente antes de salir de la consulta.

La IA podrá consultar esos análisis o ver las radiografías, posiblemente con más capacidad que el médico, y señalar anomalías al sanitario. Todo integrado, todo transparente, un asistente personal para el médico y paciente. Porque no sólo ayuda al médico. En cuanto el paciente salga de la consulta tendrá en su correo, guasap, discord, carpeta ciudadana… un resumen de la consulta, redactado además en lenguaje «de calle». Cambiando los tecnicismos que el médico necesita por cosas que la gente de a pie entendamos. Un resumen de la medicación, como debe tomarla, cuantas dosis… Todo esto perfectamente legible en cuestión de segundos sin tener un master en medicina.

Soñar

Esto no es un sueño, existe, pero el sueño es que se ponga en funcionamiento. Algo me dice que lo veremos mucho antes en aseguradoras privadas, como forma de atraer nuevos clientes. Hoy todo lo que tenga IA delante o detrás del nombre vende. Muchísimo. Y mucho me temo que la gente que sólo tenemos podemos permitirnos la sanidad pública no veremos esto hasta dentro de muchísimo tiempo, si es que lo vemos.

Soñemos juntos que tú y yo lo veamos, que a finales de esta década nuestro Sistema Sanitario haya sido capaz de implantarlo y que todo esto que te describo lo vivamos en nuestras propias carnes.

PD: Te prometo que es casualidad, pero si te interesa el tema de la sanidad, además de la primera entrevista que hice al Dr. José Bueno, estate muy atento a la semana que viene porque volvemos a tener temas relacionados con la medicina en De Vocación. Y estoy seguro de que te va a encantar.

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